Algunas barreras que te impiden perder peso son fáciles de superar. Simplemente, debes saber cuáles son y modificar un poco tu rutina diaria.
Por ejemplo, tres grandes impedimientos son la falta de horas de sueños, el estrés y la cafeína.
* Disfruta de tus horas de descanso
¿Tomas suficiente vitamina ZZZ? Necesitamos una media de 8h diarias.
Dormir lo mínimo hará que tus niveles de cortisol se eleven, lo que aumentará tu estrés y provocará que tu cuerpo almacene más grasa.
Organízate para darle a tu cuerpo el descanso que necesita todos o la mayor parte de días.
* Aprende a relajarte
Vivir en un contínuo estado de estrés no sólo no te permite perder peso, sino que te hace ganarlo: el tráfico, la ansiedad, problemas de trabajo, fechas de entrega.
Organiza tu día a día en tu agenda y dedica tiempo a relajarte y desconectar. Puede que necesites 15 minutos para tumbarte en el sofá, alquilar una comedia y echarte unas carcajadas, pasarte por tu escuela de artes marciales y quemar adrenalina dando patadas y puñetazos... ¡Tú decides!
* Vigila tu consumo de cafeína.
Procura reducir tu consumo de cafeína (té, café, refrescos) o, al menos, tómala con las comidas.
Por ejemplo, no limites tus desayunos a una taza de café. Añade algo de proteína como una tortilla de tres huevos.
¿Por qué? Pues porque aunque la cafeína no contiene calorías, estimula al pancreas a producir un exceso de insulina, una de las hormonas que hace que nuestro cuerpo almacene grasa.
Así, acompaña tu dosis de cafeína líquida con comida para equilibrar sus efectos o pásate a sus versiones descafeinadas.