Ingredientes:
* 4 huevos
* 1 cucharadita de vinagre
* 1 cucharada de caldo de pollo o vegetal
* ½ cebolla, troceada
* 2 tazas de champiñones
* 1 tomate mediano, troceado
* 3 dientes de ajo, fileteados
* 300g de espinacas
* Sal y pimienta al gusto
Preparación:
1. Trocea las cebollas y el ajo y déjalos reposar durante unos 5 minutos para realzar sus propiedades.
2. En un cazo, añade agua y la cucharadita de vinagre hasta que hierva.
3. En otra sartén, calienta el caldo y cuece la cebolla y los champiñones a fuego medio durante 3 minutos removiendo frecuentemente.
4. Añade el tomate, el ajo, las espinacas, sal y pimiento y remuévelos durante otras 3 minutos.
5. El agua del cazo estará ya hirviendo, así que ya puedes cascar y añadir los huevos durante 5 minutos o hasta que veas que las claras estas firmes. Sácalos cuidadosamente del agua y añádelos a la mezcla de espinacas.
Eso de alimentarse de forma sana y fácil durante las Navidades, para algunas es un poco más difícil que para otras.
Yo celebro la Navidad dos veces: una con mis padres y otra con mi suegra y cuñados, y para culminar las fiestas, el día de Reyes lo paso con mis hermanos en una gran comida familiar.
En Navidad tenemos un montón de ocasiones para socializar y, de paso, ¡comer demasiado! Pero ya me voy preparando para la ocasión: además de empezar a subir mi nivel de ejercicio físico para mantenerme en forma, ya he hablado con mi madre para darle algunas alternativas más "ligeras" a las comidas de Navidad.
En el boletín de hoy te cuento, por una parte, mis trucos para compensar los excesos de las fiestas y, por otra, Natalia, entrenadora personal de BCN Strength & Martial Arts Training, nos cuenta algunas pautas fáciles para llevar una alimentación sana también en Navidad.
Y tu ¿Cómo llevas los excesos en Navidad?
¿Has notado que poco a poco tu cuerpo se está encorvando y estás desarrollando una muy mala postura?
Hoy te ofrezco un método indoloro y efectivo para que aprendas a asumir la postura correcta y mejores tu tono muscular.
Primero de todo, aprende qué es una buena postura.
La columna tiene dos suaves curvas naturales en forma de S, de la base de la cabeza a los hombros y de la espalda a la base de la columna.
Cuando estás de pie, asegúrate de que distribuyes tu peso a partes iguales entre ambos pies.
Utiliza un espejo para alinear tus orejas, hombros y caderas.
Haz ejercicio para reforzar los músculos de la parte superior de la espalda y los hombros como los que te propongo a continuación, con o sin pesos:
* Alínea tus orejas sobre tus hombros. Levanta los brazos estirados por encima de la cabeza y justo al lado de los hombros. Dobla un brazo y hasta poder tocarte la espalda con la mano. Repite 20 veces, alternando los brazos.
* Alínea tus orejas sobre tus hombros. Despacio, levanta los brazos hacia delante, a la altura de los hombros. Aguanta esta posición durante 10 segundos. Poco a poco, bájalos hasta que queden a cada lado del tronco. Repite 10 veces y chequea continuamente que tus orejas y hombros estén correctamente alineados.
* Mantén los hombros pegados al cuerpo y tócate los hombros con las manos. En esta posición, levanta los hombros tanto como puedas y vuelve a bajarlos. Puedes hacer este movimiento en cualquier momento. Por ejemplo, cuando esperas a que una página web se cargue o a que tu comida se caliente en el microondas.
Realiza estiramientos.
* Mueve el cuello hacia delante, hacia atrás, hacia la izquierda y la derecha y de un lado al otro.
* A cuatro patas, curva la espalda hacia arriba, como un gato, y hacia abajo.
Sigue estos consejos y verás como tu postura mejora. ¡Y no te pierdas los consejos de mañana!
Sabemos que los tacones y la moda van de la mano.
Sí, es cierto que quedan muy elegantes, alargan las piernas y realzan la feminidad. Pero, ¿sabías que esos tacones tan altos pueden provocarte más problemas de lo que crees?
A largo plazo, el uso continuado de zapatos de tacón pueden provocar inflamación de nervios y ligamentos, acortamiento del tendón de Aquiles y gemelos, deformación de dedos, juanetes, callos, uñas encarnadas y, no te quiero ni contar como afecta a tu postura.
Elevar los talones a esta altura no natural, modifica tu centro de gravedad y tu cuerpo acaba compensando este desequilibrio ajustando tu espalda, caderas y hombros. Con el tiempo, esta mala postura podrá causarte dolores en la espalda baja, piernas y cabeza.
Y lo que es peor, algunos estudios relacionan el hábito de llevar tacones altos con la osteoartritis de rodilla, una dolorosa enfermedad degenerativa de las articulaciones caracterizada por el desgaste del cartílago que rodea la rodilla, ya que el hecho de llevar tacones ofrece más presión y estrés a la articulación de la rodilla.
Mi propuesta. Acostúmbrate a llevar calzado plano o al menos, alterna días de tacón con días de zapatos planos y cómodos. Seguro que tus pies, piernas, caderas y espalda baja te lo agradecerán.
¿Te han enviado alguna vez “a paseo” cuando has estado enfadada?
Parece ser que pasear o caminar es más que una simple vía de escape a estados de ánimo poco favorables. De hecho, pasear elimina unas hormonas del estrés llamadas catecolaminas (generalmente llamadas adrenalina) de nuestro cuerpo. Esto quiere decir que con cada paso que damos, eliminamos más estrés.
Además, caminar reduce tensión en los músculos de los glúteos y abdominales, cuádriceps e isquiotibiales e incrementa la producción de las beta-endorfinas, las hormonas que te calman y te preparan para una placentera noche de sueño.
En resumen, cuando te sientas estresada, ¡un paseíto te irá mucho mejor que una barrita de chocolate!
En varias ocasiones os he comentado que aunque respirar puede parecernos algo muy trivial, aprender a hacerlo de forma estratégica puede proporcionarnos un profundo efecto calmante.
La respiración profunda, es decir, llenar tus pulmones con aire hasta que tu pecho y estómago están completamente expandidos, no sólo nos ayuda a relajarnos sino que también nos despeja la mente de distracciones.
Practica el siguiente ejercicio siempre que puedes y, sobre todo, cuando sientas que tu día esta siendo especialmente estresante.
1. Siéntate derecha y apoya la planta de los pies contra el suelo.
2. Coloca una mano contra el abdomen e inspira profundamente a través de la nariz mientras inflas el estómago.
3. Exhala profundamente a través de la boca o la nariz.
Repite 20 veces.
¡Te quedarás como nueva!
Seguro que sabes que es bueno utilizar ajo para cocinar porque no solo añade sabor a tus platos, sino que también posee propiedades que te ayudan a protegerte de ciertos cánceres.
¿Pero sabías que debes preparar el ajo de una cierta manera para poder obtener los mayores beneficios posibles?
Algunos expertos han demostrado que cocinar los dientes de ajo enteros no te proporcionará la protección que verdaderamente deseas para tu salud. Por el contrario, filetearlos o aplastarlos y dejarlos reposar durante 10 minutos antes de añadirlos a la sartén liberará la enzima que contiene estos componentes activos.
Así que ya sabes. A partir de ahora, cada vez que utilices ajos en tus platos, déjalos reposar unos minutos mientras vas haciendo otras cosillas.
Yo soy de las de "ir al gimnasio". Me cuesta mucho menos hacer ejercicio en un sitio cerrado, donde tengo todo el equipamiento para poder entrenarme, y de donde no me puedo escapar tan fácilmente como cuando estoy en casa.
Pero sí es cierto que a veces no hay tiempo de ir al gimnasio, y como estamos con la cuenta atrás de Navidad, para ponernos en forma y empezar de una vez por todas a hacer ejercicio -o subir de intensidad si ya entrenas-, hoy te revelamos unos ejercicios que se pueden realizar sin salir de casa.
Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, no es estrictamente necesario apuntarse a un gimnasio para poder realizar ejercicio.
¿Qué te parecería poder ponerte en forma y moldear tu figura en tu propia casa?
Suena bien, ¿verdad? Pues en el boletin de hoy te presento unos cuantos ejercicios fáciles para mantener tu cuerpo firme, tonificado y activo.
Ya verás como su práctica continuada, te proporcionará la energía que hará que puedas realizar tus tareas diarias con mucha menos dificultad. Y lo mejor de todo es que estos ejercicios se pueden realizar en cualquier parte, en cualquier momento y en tan sólo 20 minutos.
Sólo necesitas una esterilla o una colchoneta, ropa cómoda, una buena actitud y una "musiquilla" animada que te motive.
¿Te has apuntado alguna vez a un gimnasio y apenas has ido? ¿Quieres ser más disciplinada y aprender cómo mantener un programa de ejercicios regular?
Si has perdido la motivación para ponerte en forma, ¡ha llegado la hora de motivarte!
Pon en práctica los siguientes consejos para mantenerte altamente motivada y ser constante en tus sesiones de entrenamiento:
* Coge papel y boli. Si tienes problemas para motivarte, empieza a apuntar tus objetivos y progresos. Cómprate una pequeña libreta o una agenda y anota qué es lo que deseas mejorar, cuántas veces a la semana estás yendo al gimnasio, qué estás haciendo y qué resultados estás viendo. Revisa tus notas cada semana o cada mes y comprobarás cuánto has mejorado.
* Recompénsate. Permítete algún tipo de capricho una vez por semana como recompensa por tu esfuerzo semanal de entrenamiento y dieta sana. ¡Tú decides! Puede ser un pequeño regalo o algún alimento que no sueles ingerir en tu dieta diaria. Esta pequeña recompensa semanal te ayudará a afrontar cada semana con mayor motivación.
* Empieza poco a poco. Si necesitas perder 20 kilos, puede que el simple hecho de pensar en ello te intimide. Lo que debes hacer es pensar en objetivos pequeños y diarios. Por ejemplo, haz ejercicio cada día, pierde medio kilo por semana o mejora tus hábitos alimenticios diarios. El secreto está en hacer y mantener tus buenos propósitos cada día.
* Varía. ¿Piensas que el entrenamiento es aburrido? Se imaginativa y haz de cualquier situación de tu vida diaria una rápida sesión de entrenamiento. Da un paseo por la playa, juega al pilla-pilla con tus hijos o planea excursiones los fines de semana.
¿Cuáles son tus trucos para mantenerte motivada?
Hoy te presento una receta diferente: Pollo con salsa de mostaza y miel.
Ingredientes para 4 personas:
4 pechugas de pollo, con piel
3 cucharadas de zumo de limón, recién exprimido
1 ½ taza de caldo de pollo
2 ½ cucharadas de miel
2 cucharadas de mostaza de Dijon
¼ taza de albaricoques secos, fileteados
2 cucharadas de nueces, troceadas
1 cucharada de perejil, cortado
Sal y pimienta al gusto
Preparación del pollo:
1. Precalienta el horno durante 10 minutos, con la bandeja dentro.
2. De mientras, enjuaga, seca y sazona el pollo con 2 cucharadas de zumo de limón, sal y pimienta al gusto.
3. Coloca las pechugas de pollo, con la piel hacia arriba, en la bandeja. Dependiendo del tamaño, tardará unos 7 - 10 minutos en asarse.
4. Quita la piel de las pechugas antes de servirlas. Al cocinarlas con piel, te aseguras de que el pollo se mantendrá jugoso.
Preparación de la salsa:
1. Bate el caldo, 1 cucharada de zumo de limón, la miel y la mostaza y añádelos en un cazo hasta que hierva. Una vez alcanzado el punto de ebullición, baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento para que reduzca su volumen a la mitad, se espese y el sabor se intensifique.
2. Añade los albaricoques secos y déjalos cocer con la salsa durante 5 minutos más.
Cuando apagues el fuego, añade las nueces, el perejil, sal y pimienta al gusto.
Sirve el pollo y la salsa sobre espinacas o judías verdes hervidas. ¡Delicioso!